Editando Escrito sobre artilugios malditos

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Por encima de los lamentos de las almas atrapadas en la guadaña, el titán oscuro podía oír la macabra risa de Ulthalesh.
 
Por encima de los lamentos de las almas atrapadas en la guadaña, el titán oscuro podía oír la macabra risa de Ulthalesh.
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'''TERCERA PARTE'''
 
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Durante la Guerra de los Ancestros, los pueblos de Azeroth se rebelaron contra la invasión de la Legión Ardiente y Sargeras pretendía doblegar su voluntad con Ulthalesh. Pero primero tenía que hallar a un siervo lo bastante poderoso como para blandirla.
 
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Pensó en la eredar Sataiel. Era la primera necrólita con la fuerza necesaria para dar órdenes a los espíritus de los vivos y los muertos mediante magia vil, una hazaña que rivalizaba incluso con las facultades necrománticas de Kil'jaeden. Además, era tremendamente ambiciosa y audaz hasta la arrogancia. No se inmutaba ante la siniestra reputación de Ulthalesh. Cuando Sargeras le otorgó el arma, la aceptó con entusiasmo.
 
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"Seré su dueña definitiva", dijo Sataiel.
 
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'''CUARTA PARTE'''
 
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Hace milenios, Sargeras le dio Ulthalesh a Sataiel y le ordenó que cosechara las almas de los habitantes rebeldes de Azeroth, empezando por la zona que posteriormente se conocería como el Paso de la Muerte. Nadie sabe cómo se llamaba la zona antes de la llegada de Sataiel. La mayoría prefieren no pensar en ello en absoluto. Es el lugar de sepultura de infinidad de trols que fueron asesinados metódicamente y cuyos espíritus consumió Ulthalesh, lo cual potenciaba su poder para matar aún más. La guadaña se fue alimentando sin cesar hasta que no quedó un habitante vivo.
 
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Pero Sataiel sabía que esto solo era el principio, un comienzo prometedor que solo sugería de qué era capaz Ulthalesh. Sargeras la había enviado a quebrantar la voluntad de los habitantes de Azeroth. No bastaba con matarlos sin más; los cadáveres se podían enterrar y olvidar. Decidió atacar el corazón mismo de la tierra para que no pudiera surgir ninguna vida nueva. Con Ulthalesh, se encargaría de que el Paso de la Muerte se erigiera como un monumento a la ira de la Legión.
 
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'''QUINTA PARTE'''
 
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Ulthalesh ha tenido muchos amos, pero Sataiel fue la primera en descubrir el auténtico potencial de la guadaña.
 
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Tras usar Ulthalesh para consumir las almas de todas las criaturas vivientes del Paso de la Muerte, dirigió la hoja contra la tierra en sí, drenándola de vida. Los árboles quedaron reducidos a carcasas marchitas. Los pantanos se convirtieron en un erial seco. El cielo se volvió de un gris sepulcral, el sol se cubrió en una mortaja. Sataiel saboreaba la desesperación de los nuevos prisioneros de la guadaña mientras ayudaban sin querer a la aniquilación de su hogar. La destrucción era absoluta. Incluso la durmiente alma-mundo de Azeroth tembló.
 
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Sataiel estaba impresionada con su trabajo. Ulthalesh también.
 
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'''SEXTA PARTE'''
 
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Del diario de Sataiel, recuperado de las ruinas del Paso de la Muerte:
 
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"Examiné la destrucción que había causado con la gran Ulthalesh y era gloriosa. La tierra era un mausoleo. Todo era ruina, decadencia, descomposición... salvo una zona. La fuerza explosiva de nuestro ritual había abierto un enorme cráter en el suelo y en él se agitaban energías antinaturales que formaban un nexo mágico. Comprendí que había engendrado una fuente de poder más potente que la guadaña en sí.
 
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Debo informar a Sargeras. Pero algo me detiene, algo que no puedo pasar por alto.
 
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¿Qué derecho tiene Sargeras sobre este poder? ¿Quién sino yo podría haber llevado la guadaña a su máximo potencial? Nadie. Ulthalesh lo sabe y me insta a no entregar a nuestra progenie.
 
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Con tanta fuerza a nuestra disposición, dice que tal vez un día podamos desafiar a Sargeras".
 
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'''SÉPTIMA PARTE'''
 
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Como todos los que se atreven a empuñar esta perniciosa hoja, Sataiel era ambiciosa, tenaz y extremadamente segura de sí misma. Había ido a Azeroth para demostrarle su valía a Sargeras, pero cuando descubrió las cotas de poder que podía conseguir con Ulthalesh, se preguntó si no se habría puesto el listón muy bajo. Había masacrado a miles, convertido la tierra en una tumba y abierto un nexo mágico de fuerza indescriptible. Su destino era brillante y no necesitaba el auspicio de nadie para alcanzarlo.
 
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Ulthalesh susurraba a Sataiel desde la guadaña y le infectaba la mente. Decidió quedarse el nexo mágico para sí y lanzó potentes resguardos para ocultarlo al mundo exterior. Luego cortó todo contacto con la Legión y se dedicó a esperar hasta que ella y Ulthalesh tuvieran la fuerza necesaria para desafiar al titán oscuro.
 
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'''OCTAVA PARTE'''
 
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Durante siglos, la necrólita Sataiel custodió Ulthalesh y acaparó el nexo mágico que habían creado. Cuando Sargeras descubrió su engaño, entró en cólera. La fuente de poder era suyo por derecho propio y Sataiel la mantenía oculta. Además sus espías le informaron de que Sataiel sufría también delirios de grandeza y conspiraba con el espíritu de Ulthalesh para matarlo. Tamaña arrogancia no podía quedar impune. Había que eliminar a la eredar arribista.
 
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Sargeras encontró a su campeón en Scavell, el guardián de Tirisfal. Le envió al guardián visiones de una peligrosa entidad demoníaca que acechaba en el Paso de la Muerte y esperaba el retorno de la Legión Ardiente. Armado de valor, Scavell se encargó de localizar a Sataiel y, tras una batalla épica, la mató con su propia arma. Su alma fue a parar entre gritos al interior de la guadaña.
 
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Mientras el guardián examinaba la hoja, el temor lo invadió. Rara vez había visto un instrumento de muerte tan poderoso y, aunque había matado a su portadora, se preguntaba si la auténtica amenaza no seguiría libre. Decidió esconder Ulthalesh donde nadie pudiera encontrarla.
 
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'''NOVENA PARTE'''
 
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Potenciada por el espíritu de Sataiel, la guadaña se había vuelto muchísimo más fuerte. Su capacidad de adquirir poder no parecía tener límites. Sargeras conocía las intrigas de Ulthalesh, sus promesas a Sataiel de que algún día sería capaz de rivalizar con el titán oscuro. Aunque las consideraba meras bravuconadas, se negó a darle a Ulthalesh la oportunidad de cumplir con sus amenazas.
 
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Siglos después de que Scavell escondiera Ulthalesh, Sargeras alteró la mente del guardián Medivh para que le ayudara a recuperar el control de la guadaña. El guardián se obsesionó con esta tarea y envió a los jinetes oscuros a buscar la hoja y llevarla de vuelta a la torre de Karazhan, que se había erigido sobre el nexo mágico del Paso de la Muerte, el nexo que Sataiel y Ulthalesh habían creado. Sargeras estaba complacido. Solo era cuestión de tiempo que los jinetes oscuros localizaran el arma y ridiculizaran las ambiciones de Ulthalesh.
 
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'''DÉCIMA PARTE'''
 
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El encargo de Medivh fue tan poderoso que los jinetes oscuros continuaron con la búsqueda de Ulthalesh incluso tras la muerte del guardián. Llegó un momento en que su líder, Ariden, se vio atraído hacia la guadaña al sentir el ansia de las almas atrapadas en su interior, y se la llevó a las catacumbas que hay bajo Karazhan.
 
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Ariden no tenía la fuerza de voluntad ni el ingenio de Sataiel, de modo que su control sobre Ulthalesh no duró mucho. Hay informes contradictorios acerca de cómo encontró su fin. Algunos dicen que sucumbió a la maldición de la guadaña tras ser derrotado en la batalla, pero existen otras versiones. Sea como fuere, Ulthalesh desapareció poco después de la muerte de Ariden y se desconoce su paradero actual. La leyenda dice que solo un individuo con una fortaleza y unas habilidades excepcionales podrá controlarla.
 
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'''UNDÉCIMA PARTE'''
 
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Aquí se expone un pasaje de Un Análisis Hipotético Sobre las Debilidades de la Legión, de autor desconocido. La Autoridad Archivística de Argus lo considera apócrifo, y actualmente está prohibido en todos los mundos controlados por la Legión.
 
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"Hay pocas cosas en la creación a las que Sargeras tema. Ulthalesh, la Falce del Paso de la Muerte, es una de ellas. La necrólita Sataiel se arrepiente de no intentar matar al titán caído con la guadaña cuando pudo, así que pondrá a prueba a cualquiera que ose portarla en su lugar. A Ulthalesh no le preocupa: el nuevo maestro de la guadaña superará a Sataiel o será consumido, lo que hará que el arma se torne más poderosa. Después, otro portará la guadaña. Y después, otro más.
 
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Ulthalesh lleva milenios jugando a este juego con Sargeras. Conoce bien el significado de la paciencia".
 
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